jueves, 27 de marzo de 2008

GLOBALIZACIÓN: TODO UN RETO ACADÉMICO

Hay dos factores derivados del fenómeno de la globalización y que tienen que ver con la Educación de los países subdesarrollados como Colombia: la migración de estudiantes para realizar programas de pregrado y postgrado en el exterior, así como la no modificación de currículos en términos de eficiencia, calidad y pertinencia en las instituciones académicas; por lo cual el trabajo en equipo de las universidades del país, se convierte en todo un reto para asumir las consecuencias sociales, económicas y culturales que se generan.
Respecto a ello, un experto en Educación[i], asegura que “Enfrentar los retos de la internacionalización requiere que la academia reconozca las diferencias con modelos foráneos y deje de ver este fenómeno como una simple movilización de recursos y personas. Por ello, el sector educativo debe reformular procesos y en general, su función en la transmisión, creación y socialización del saber, así como la pertinencia de la formación, para pasar de la sociedad de la información a la del conocimiento.
En cuanto a la fuga de cerebros, se asume que es uno de los temas de mayor debate, ya que por una parte, implica una pérdida de capital humano para los países de origen y por la otra, la captación de personal calificado en las naciones de destino. Sin embargo, la capacitación en el exterior ha permitido a un gran número de estudiantes asistir a las mejores universidades internacionales, en donde logran desarrollar competencias y habilidades científicas, lo preocupante es que su razón de emigrar sea la búsqueda de mejores oportunidades. Así mismo, las universidades del país deberían aprovechar este fenómeno para ofrecer programas académicos a estudiantes foráneos.
En este sentido, entre los retos que el sector académico debe asumir para entrar en la internacionalización están:
- Ampliar la cobertura y la equidad, sobre todo para las personas más pobres.
- Aumentar los niveles de investigación y desarrollo, generando avances en estos campos para disminuir la brecha frente a los países desarrollados.
- Incentivar la educación por competencias, es decir, concentrarse en la formación de habilidades en los estudiantes como liderazgo, negociación, comunicación, entre otras. Así mismo, apostarle a la creación de centros de investigación, proyección social e impacto del conocimiento. También es de suma importancia incentivar la capacitación de doctores en todas las áreas de estudio. En conclusión, Colombia requiere de la unión de las instituciones de educación superior para pasar de una situación caracterizada por la fuga de cerebros, baja calidad, rezago tecnológico; a un modelo basado en la competitividad, la innovación y la colaboración entre instituciones, redes científicas y sector empresarial, para con ello estar a la par con los nuevos proveedores de educación que llegaran al país con los tratados de libre comercio.
[i] Dr, Víctor Malagón, Secretario General de la Fundación Carolina Colombia.

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